Crecer en familia

Revista para madres y padres: crianza, educación, psicología y salud.

Abuelos y abuelas

avia

Trabajan, probablemente, desde muy jóvenes. Lo han hecho toda su vida, pues, y lo compaginaron como pudieron con la crianza de hijos e hijas. Quizá por eso no solían poner mala cara a los pediatras que les aconsejaban una crianza algo menos natural de lo que ahora intentamos fomentar: eso les permitía tirar adelante el trabajo y las tareas de casa. Pero no significa que no amasen, y mucho, aquellas criaturas. Y que hiciesen todo lo que pudieron, y más, para que no les faltase nada, a diferencia de lo que quizá sí les pasó a ellos cuando eran niños.

Ahora son sus hijos e hijas los que han tenido sus niños. Y tal vez han elegido criarlos de otro modo, que no siempre comprenden. Pero como les aman tanto, igual que aman también con pasión los nietos y nietas que les permiten revivir emocionados sus primeros pasos como padres y madres inexpertos, les da igual. Dedican las horas que haga falta (a veces, hacen falta demasiadas) a ocuparse de ellos. Sacan minutos de su clase de tai-chi o de lo que sea, y no pocas veces, salen con el tiempo justo del trabajo (sí, donde todavía trabajan) para recoger a un nieto en la escuela y ahorrar a sus padres, así, el coste de la ludoteca-guardería, pensada para familias a las que ni la empresa ni el estado favorecen la conciliación. Llevan años, pues, sosteniendo con su tiempo y su esfuerzo un sistema de organización que cuenta demasiado con la capacidad de resistencia de familias y de niños. Ahora, cuando la economía se tambalea, a menudo también son ellos y ellas los que con su ayuda en forma de salario, de ahorros, de pensión o hasta acogiendo nuevamente a la familia bajo su techo, son la última esperanza.
Algun país, como Alemania (que ya cuenta con ayudas familiares dignas) se ha dado cuenta de la importancia estratégica de este ejército de abuelos y abuelas que sostienen económica y psicológicamente a la población, y se plantea crear un reconocimiento en forma de permiso por cuidado de los nietos, para los abuelos que todavía trabajan. En nuestro país, donde la siutación es mucho peor y la función de abuelos y abuelas es aún más decisiva, insinuar esto suena a lujo que no nos podemos permitir. Y así, mientras las famílias con niños y niñas pequeños (más todavía las monoparentales) se van desangrando por la pobreza, son muchos de estos abuelos y abuelas los que acabaran pagando la gran estafa.!

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Esta entrada fue publicada en septiembre 4, 2015 por .
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