Crecer en familia

Revista para madres y padres: crianza, educación, psicología y salud.

Juega con lo que menos nos gusta!

En casa tenemos juguetes que intentamos escoger por los materiales y porque permiten la exploración a nuestros hijos de 2 y 4 años. Pero ellos se pirran por los objetos brillantes, con botones y movimiento, y a nosotros no nos gustan nada. ¿Será que nuestras ideas pedagógicas no casan con los gustos reales de los niños?

Pulsera de bolas de colores

Con el tema de los juguetes sucede igual que con la ropa, el calzado o la comida. Mientras sean muy pequeños, somos nosotros los responsables de distinguir y escoger lo que creamos mejor para ellos. Es frecuente que, mientras buscamos eso (dentro de nuestras opciones y estilos de vida), ellos se queden fascinados y reclamen lo que les llama la atención y ven en todas partes: ya sea la ropa más sintética y poco transpirable, los zapatos puntiagudos que se iluminan con lucecitas al caminar o los dulces más azucarados del mercado.

A partir de los 3 o 4 años, los pequeños pueden comprender nuestras explicaciones y las agradecen muchísimo, incluso cuando son motivo de protesta. Decirles “este juguete no lo compraremos, pues prefiero que no juegues con eso” es un límite equiparable a “no quiero que veas la tele más de un rato determinado” o “no puedes comer golosinas cada día de la semana”. Los padres, madres y educadores acompañamos el crecimiento de los niños desde nuestras convicciones. Si sus materiales de juego son una cuestión importante para nosotros, con el tiempo, y a pesar de la oposición que ejerzan, lo vivirán con normalidad.

Los niños son un objetivo preferente del mercado y todo está pensado para fascinarlos. Los juguetes muy elaborados y con un alto grado de estímulos incorporados les enganchan pero si los observamos bien, no juegan ni mejor ni más rato. Para ellos son objetos seductores pero de capacidad muy acotada. En general, son los materiales abiertos los que les permiten crear y recrear todo tipo de juegos, diferentes cada vez; son los que les alimentan la imaginación y la creatividad, y les permiten sumergirse en el juego con total implicación y entusiasmo.

En todo caso, también es importante que no seamos intransigentes, sino claros pero flexibles: buscar un equilibrio de materiales es una actitud muy saludable.

Claudia

Claudia Díaz, especialista en juego infantil y co-fundadora de Jugar i Jugar.

jugarijugar.com

 

Si tienes alguna consulta, alguna duda, algún comentario puedes mandar un email a gvives@grao.com y buscaremos el profesional adecuado para que te conteste.

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Esta entrada fue publicada en junio 25, 2013 por y etiquetada con , , .
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