Crecer en familia

Revista para madres y padres: crianza, educación, psicología y salud.

“¡Esto no me lo esperaba!”

“¡Esto no me lo esperaba!”

Ilustracion: Glòria Vives

Ilustracion: Glòria Vives

Todo aquello que también pasa cuando empiezas a criar

por Sílvia Marty e Isabel Vidal

 Podemos haber leído libros sobre crianza, navegado por webs y devorado revistas sobre maternidad. Nos habremos hecho una idea de lo que puede pasar y formado una opinión sobre qué hacer con los hijos y cómo, pero la realidad puede superar a la ficción… ¡en nuestra propia casa!

Deseamos lo mejor para nuestro bebé y su llegada, y durante nueve meses éste es un tema que llena buena parte de nuestros proyectos y fantasías. En un primer embarazo, probablemente nos habrá costado pensar en qué vendrá después, en lo que empieza cuando acaba el parto: la gran aventura de criar y convivir con nuestro hijo o hija.

Sea cual sea la situación de partida, estos primeros tiempos seguramente nos traerán desbarajustes y confusión, que normalmente no se anuncian ni en las revistas ni en mucho libros. Afortunadamente, toma fuerza una corriente de opiniones que nos aportan información al respecto y apelan al sentido común para que estas “sorpresas” no acaben siendo complicaciones, sino nuevos capítulos en el día a día familiar. Autores como Laura Gutman han hecho que muchas madres y padres nos demos cuenta de que todo aquello tan caótico e incierto que nos pasa TAMBIÉN forma parte de la maternidad y la paternidad.

La época del posparto inmediato está llena de cambios, tanto internos como externos. Y según cuáles sean nuestras circunstancias, estaremos en mejores condiciones -o no tan buenas- para vivir dentro del océano emocional de los primeros meses. Sobre todo, porque en estas aguas es donde seguramente podemos encontrar sorpresas: antiguos conflictos, sensaciones de cuando éramos nosotros mismos unos niños, consejos no deseados que desmontan nuestra seguridad interna, cambios corporales, dudas… Un sinfín de temas que, añadidos al cuidado del bebé y el cansancio, pueden dar lugar a situaciones bastante desconcertantes.

La imagen de las familias en las que todo fluye plácidamente es un concepto de marketing: bebés rechonchos y sonrientes, madres como recién salidas de la peluquería y con la blusa planchada, padres siempre solícitos con el bebé y la pareja… Seamos sinceros: ¿alguien recuerda el día que pudo salir de casa con un bebé y la ropa impecable, al mismo tiempo?

Ocurre a menudo que una madre se sienta sola. Tiene la sensación de que es la única madre del mundo con un bebé que mama cada hora o con un bebé que no duerme más de veinte minutos seguidos o… ¡Ninguna madre es la primera del mundo en reprimir el impulso de tirar al niño por la ventana!

Para empezar con buen pie

– Estate abierta a la posibilidad de que sucedan imprevistos. Ello te ayudará a reducir el estrés cuando estos aparecen.

– Trata de echarle una pizca de humor. ¿Y si te imaginas que estás en un concurso televisivo y la prueba que “toca” es esa?

– La crianza ha sido algo compartido desde la prehistoria y hasta hace cuatro días. Busca compañía y, si es necesario, ayuda: pareja, doula, madre, padre, suegros, amigos, otras madres, contratar a alguien durante algunas horas…

– Recuerda: sigues necesitando alimentarte y descansar. En este momento la madre necesita también más apoyo afectivo.

– Busca un grupo de apoyo en tu municipio: un espacio familiar o grupo de crianza.

– Si has decidido amamantar y tienes problemas, busca enseguida un grupo de apoyo a la lactancia o, al menos, una asesora a quien puedas llamar o visitar (es gratuito).

Evita las “recetas fáciles” o los manuales del tipo “Cómo conseguir… en 10 días”. Suelen partir de visiones sesgadas que puede dejar de lado a alguno de los implicados (el bebé, por ejemplo).

– No pretendas tener ni la casa ni un aspecto impecables.

– Planifica ratos de intimidad con la pareja, con alguna amistad o, incluso, para estar sola o darte un masaje. No hay que aspirar a tener el mismo tipo de relaciones que antes: eso ya llegará más adelante.

– Recuerda que, hagas lo que hagas, eres la mejor madre o padre que puede tener tu hijo o hija.

Isabel Vidal es pedagoga y doula.

PARA SABER MÁS:

Laura Gutman (2006): La maternidad y el encuentro con la propia sombra. Barcelona. RBA.

Nora Rodríguez (2010): Madres y malabaristas. Barcelona. Urano.

Marty S. , Vidal I. (Junio, Julio, Agosto 2010).”¡Esto no me lo esperaba!”: Lo que también pasa cuando empiezas a criar. Crecer en Familia, num.10.
 

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Esta entrada fue publicada en abril 23, 2013 por y etiquetada con , , .
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