Crecer en familia

Revista para madres y padres: crianza, educación, psicología y salud.

Salud ambiental y niños y niñas

Cuando nació estportada_crecer_22.indda revista, algunas personas la calificaron de “revista ecologista”. A pesar de nuestra simpatía por ese movimiento, no teníamos la intención de encasillarnos en estos términos; pero si ser ecologista significa desear y trabajar por un mundo donde las actuales y futuras generaciones (la nuestra, la de nuestros hijos e hijas, la de los suyos…) podamos vivir con calidad, entonces sí: somos ecologistas. No se trata de ser paranoicos ni puristas, sino de tener toda la información posible y actuar en consecuencia, como haría cualquiera que la tuviese.  Se nos cuenta, por ejemplo, que la fruta del supermercado es segura para nuestra salud, que los índices de pesticidas y de otros contaminantes que contienen son muy bajos. Pero resulta que, indagando un poco, descubrimos que efectivamente los índices son muy bajos…en función del peso medio de la población. Para los niños y niñas, por lo tanto, la relación de contaminantes respecto al peso es mayor y, para los bebés, es directamente peligroso. Metales pesados en los alimentos, acrilamida en las bolsas de patatas o en los cereales del desayuno (en éste número hay una noticia sobre sus efectos en el feto), hormonas y antibióticos en la leche de vaca…

Lo repetimos: no se trata de ser paranoico ni antiindustrial. Se trata de escuchar a científicos como los que trabajaban en el hospital infantil Mount Sinaí de Nueva York, o en el Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental de Barcelona, por citar sólo dos ejemplos, cuando constatan que el incremento de alergias, asma, hiperactividad, y hasta cáncer infantil pueden tener un importante componente ambiental. No afectará a todos por igual, evidentemente; pero es necesario y responsable estar alerta de lo que respiran, comen y beben nuestros niños y niñas.

Mientras tanto, ciertas medidas como la reducción de la velocidad alrededor de las grandes ciudades (que ya estaba implantada en Barcelona, pero el gobierno de CiU retiró), o la subvención a los menús escolares ecológicos (como funciona en Andalucía) son sencillas en su aplicación, tienen un coste casi mínimo y aportan, además, beneficios económicos, como el descenso de la accidentalidad o el impulso a la reconversión del sector agrario, respectivamente. Sólo hace falta que nuestros gobernantes demuestren suficiente ética, suficiente voluntad, y tomen decisiones para proteger a nuestros ciudadanos más vulnerables.

Miquel Àngel Alabart

Director de Crecer en familia

 

Editorial del núm. 22 de Crecer en familia, enero 2013

Otros artículos en este número:

Las rabietas, un camino hacia la autonomía, de Núria Alsina

Reinventar la educación, de Miquel Àngel Alabart y Anna Ortiz

Parto en casa: nacer en confianza, de Tere Gonzalo del Moral y Pepi Domínguez

Consulta el índice completo aquí

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Esta entrada fue publicada en enero 29, 2013 por .
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